miércoles 22 de julio de 2009

Evelyn Glennie nos enseña como escuchar

Podeis ver esta gran charla sobre música y escuchar en TED

No os olvideis de poner los sibtitulos en castellano debajo de la pestaña de video.

viernes 24 de abril de 2009

Integración plena de las enseñanzas artísticas

Podeis revisar la siguiente web: http://www.ceeaass.org/

y os animo a firmar el manifiesto.

Un saludo.

sábado 4 de abril de 2009

Stanley Jordan

Stanley Jordan toca "Autumn Leaves" acompañado por Charnett Moffett en el contrabajo (double bass) y Tommy Campbell en la batería (drums). Queria compartirlo con vosotros.

miércoles 10 de diciembre de 2008

El Cancer del Musico


Robert Shuman, obsesionado por conseguir la independencia de sus dedos, parece que fue el primer interprete conocido que pudo haber sufrido la afeccion llamada distonia focal, o más conocido como el "cancer del músico", un problema que puede afectar a 1 de cada 200 intrumentistas.

No hay una causas claramente establecidas que determinen el inicio de este mal, existe una predisposición personal, estress profesional y personal y mucho trabajo de unos ciertos movimientos repetitivos.

El sintoma básico es la perdida gradual de coordinacion de un movimiento que se usa en el instrumento, este trabajo se puede derivar en un cambio en la organización del sistema nervioso central.

Se han intentado todo tipo de tratamiento, acupuntura, quiropraxia, relajación, hipnosis, homeopatía, intervenciones quirúrgicas y todo tipo de medicación, sin que ninguno de estos haya demostrado un efecto consistente ni duradero. Se consideraba hasta hace poco incurable. Segun ultimos estudios, parece ser que la reeducación de los movimientos perdidos es la mejor forma de curación.

En España, en donde, invertimos poco en investigación, existe un centro sobre esta enfermedad, en Terrasa, en el cual ya han tenido unos resultados de mejora y curación del 80%.

Su web es: http://www.fcart.org/distonia/distonia.htm

En ella podemos encontrar más información de primera mano de investigadores.

Músicos¡¡¡¡ sed conscientes de las recomendaciones que dan en esta web para que esos sintomas no aparezcan.

Chi para todos y ya sabeis, a estudiar con cabeza, con buena postura y sin maratones.

Efraím Díaz

viernes 17 de octubre de 2008

PATOLOGÍAS ESPECÍFICAS EN PERCUSIONISTAS DE LAS ORQUESTAS SINFÓNICAS ESPAÑOLAS

Por José Ramón Vidal

Todos los datos de este cuestionario han sido tratados bajo el estricto complemento de la Ley Orgánica 15/1999 de 12 Diciembre, de Protección de datos de Carácter Personal.

Con este muestreo a nivel nacional se han intentado plasmar las patologías físicas más habituales de los percusionistas profesionales que están en activo tocando en orquestas sinfónicas dentro del territorio español.

En España existen aproximadamente unas treinta y seis orquestas sinfónicas con unos ciento cuarenta percusionistas en plantilla. El cuestionario se ha pasado a setenta y nueve personas de ambos sexos y mayores de edad de toda España, es decir al 56.43% de la población de percusionistas activos en orquestas.

El sistema de sondeo consistió en mandar una carta a la sede de la orquesta en donde los percusionistas desempeñan su labor profesional. Estos datos fueron extraídos de la página Web: www.musicalchairs.info. En la carta se adjuntó el cuestionario a rellenar junto con una hoja explicativa y un sobre con la dirección del remitente y el franqueo pagado para que nos remitieran el resultado. El cuestionario era de carácter absolutamente anónimo.Al cuestionario contestaron cuarenta y cuatro percusionistas (siete mujeres y treinta y siete hombres), es decir un 5.70% de los encuestados.

En el muestreo ha participado el 31,43% de los percusionistas profesionales que están en activo en orquestas sinfónicas en España.La edad media de los percusionistas sondeados es de treinta y seis años: treinta en el caso de las mujeres y de treinta y ocho en el de los hombres.La media de los años de experiencia como percusionistas profesionales es de dieciséis años: diez en el caso de las mujeres y diecisiete en el caso de los hombres.

Como podemos ver la edad media y los años de experiencia de las mujeres percusionistas es inferior que las de los hombres, por lo que podríamos deducir que al ser más jóvenes y llevar menos años en la actividad profesional de la percusión podrían padecer menos patologías que los hombres. No obstante no siempre es así como más adelante veremos en el análisis de los datos estadísticos de la encuesta.

El cuestionario se envió a percusionistas profesionales que estuviesen activos en orquesta sinfónica por que son quienes además de tener una formación plena como músicos percusionistas son los que día a día, en su orquesta, siguen un ritmo de trabajo continuado con el instrumental de percusión.Análisis y resultados del cuestionarioContracturasDel análisis de esta gráfica se extrae que son las mujeres percusionistas quienes padecen más contracturas que los percusionistas varones, llegando a doblar en ocasiones, el número de sus compañeros. Solamente en contracturas dorsales y del antebrazo los hombres superan a las mujeres.

El motivo por el cual las mujeres sufren más contracturas se debe a la diferente constitución fisiológica y genética entre los dos géneros.El lugar en el cual se produce este tipo de patología en las mujeres es en la zona cervical mientas que es la zona lumbar la más afectada en los hombres.

Roturas Musculares.

Este segundo gráfico nos muestra que en cuanto a las roturas musculares, las mujeres las han padecido en el hombro, mientras que los hombres han padecido similarmente roturas tanto en hombro como en muñeca.

Sobrecargas musculares.

Del análisis de este tercer gráfico se extrae que el mayor índice de sobrecargas musculares en las mujeres se produce en las cervicales, mientras que en el caso de los hombres son las lumbares. Datos estos que coinciden con los casos de contracturas anteriormente comentados. Les siguen el hombro y el antebrazo como lugares donde se sitúan las sobrecargas en mujeres, coincidiendo también con los hombres. Llama la atención que el sector femenino no haya padecido ningún tipo de sobrecarga muscular en las muñecas.

Frecuencia Sobrecargas.

En cuanto a la frecuencia con la que los percusionistas de ambos sexos han sufrido o sufren sobrecargas, el hombre percusionista ha padecido sobrecargas con una menor regularidad que las mujeres, puesto que los niveles de frecuencia pasan del 40, 54% pocas veces en sufrir sobrecargas gradualmente disminuyen hasta el 13,51% de encuestados que surgen sobrecargas de manera más habitual.ArtritisEn el caso de la artritis las mujeres se aquejan de esta dolencia en mayor número que los hombres, predominando la artritis en las cervicales. El índice masculino en esta patología es muy bajo, localizado en la muñeca, siendo inexistente en el resto de lugares corporales.

Artrosis.

La artrosis aparece localizada en las mujeres en cervicales y en hombro, por igual, mientras que esta patología aparece, en un índice muy bajo, en cervicales en los hombres.

Tipo de Fracturas.

Las fracturas sufridas no han sido producidas por la práctica de la percusión, sino que se den a accidentes propios de la vida diaria. Destaca el hecho de que las fracturas se hayan producido en la muñeca y mano y ninguna a lo largo del brazo.

Hernias.

En cuanto a las hernias, coinciden ambos géneros en haber padecido hernias lumbares, tal vez a causa del sedentarismo o de un mal hábito de higiene postural.

Escoliosis.

La desviación de la columna vertebral, o escoliosis, en las mujeres se encuentra en la zona dorsal, mientras que los hombres tienen desviación a nivel lumbar o cervical. Las mujeres no padecen ningún otro tipo de desviación que el mencionado.

Tendinitis.

Al contrario que en las patologías analizadas hasta ahora, son los hombres quienes la padecen en número mayor que las mujeres. Es aquí donde se equilibra la cantidad, y coinciden en número tanto hombres como mujeres en localizar la dolencia en el antebrazo, una de las partes más sobresolicitadas por los percusionistas, eje principal de su actividad musical. GanglioNo son muchos los percusionistas que padecen esta masa en la muñeca, conocido como Quiste Sinovial o Ganglión, aunque el número de percusionistas que lo sufre están equilibrado.

Codo de Tenista.

A pesar de que proviene del mundo del deporte son casi un tercio de las mujeres encuestadas y una quinta parte de los varones encuestados que padecen esta patología conocida como Codo de Tenista.

Problemas de Rodilla.

En cuanto a los problemas de rodilla, son pocos los percusionistas encuestados que padecen problemas de rodilla, tal vez porque sus hábitos de higiene postural son correctos y a la hora de realizar la actividad musical mantienen una saludable postura de las piernas.

Problemas en los pies.

El grado de problemas en los pies en las mujeres disminuye en proporción con las dolencias de rodilla en el mismo género mientras que en los hombres este dato es levemente mayor.

Varices en Extremidades inferiores.

La relación de patologías localizadas en las extremidades inferiores coinciden en el número en los percusionistas puesto que los datos obtenidos del análisis de las encuestas acerca de esta patología reflejan un índice similar al reflejado en dolencias de pie o de rodilla.

Solución Problemas Óseos con

Son las mujeres quienes acuden a médicos especialistas, doblando el número a los hombres que acuden para solucionar sus problemas óseos con este tipo de médico. Son las mujeres puesto que son ellas quienes han sufrido más patologías de carácter óseo que los hombres. De todas maneras coinciden tanto hombres como mujeres en acudir al fisioterapeuta para solventar sus problemas, quien es este el profesional de la medicina más consultado en este topo de patologías.Solución Problemas musculares con…Puesto que la edad media de los percusionistas, tanto varones como mujeres, que han realizado este cuestionario es joven, aún no padecen serios problemas circulatorios.

Las patologías circulatorias por lo tanto, no se producen a causa de la actividad musical. No obstante las mujeres acuden indistintamente el fisioterapeuta, que al médico de familia y en menor número al especialista, mientras que por otro lado, los hombres acuden al médico de familia y unos pocos al médico especialista.

Tratamientos problemas musculares.

De esta gráfica se desprende que son las mujeres quienes acuden para tratar sus problemas por medio de masajes; los hombres son más proclives a la rehabilitación. Aunque en igual cantidad consumen fármacos las muges que acuden a rehabilitación. Es un dato importante que ellas opten por la farmacología para tratar las patologías musculares, casi la mitad de las mujeres encuestadas frente a la quinta parte de hombres encuestados que optan por consumir fármacos para tratarse. Deberemos recordar aquí, que son los hombres quienes más sufren este tipo de patologías musculares.

Tratamientos problemas óseos

Para los problemas óseos casi no se han obtenido datos de los hombres encuestados, aunque es reflejo de que ellos no sufren este tipo de lesiones óseas. Ellos acuden en igual medida a rehabilitación, quiromasajista o al consumo de fármacos para tratar estos problemas. Sin embargo, de nuevo casi la mitad de las mujeres encuestadas prefieren el quiromasajista a la hora de poner remedio a sus dolencias óseas.

Tratamientos problemas circulatorios.

Observamos que aquí los hombres tratan sus problemas circulatorios acuden indistintamente a rehabilitación, quiromasajista o a la farmacología para tratar sus problemas circulatorios, mientras que las mujeres se decantan, por igual ante el consumo de fármacos y la visita al quiromasajista.

¿Han afectado las dolencias al desarrollo como percusionista?

Un tercio de los percusionistas varones encuestados consideran que las dolencias que han sufrido se deben a su actividad musical y lo mismo opina algo menos de la mitad de las mujeres encuestadas.

¿Realizas algún tipo de actividad física?

De esta encuesta se desprende que la mayoría de los percusionistas realizan algún tipo de ejercicio físico, siendo similar el índice de género, son los hombres, con una deferencia del 9,65% quienes practican algún tipo de actividad física en mayor número que las féminas. Actividad física realizada.Las mujeres realizan fitness, como deporte estrella, mientras que los hombres se decantan en mayor número por la natación, aunque grosso modo, practican más tipos diferentes de actividades deportivas que las mujeres. Entre los otros deportes que realizan los percusionistas hombres se encuentran el tenis, el frontenis, el ciclismo, el snowboard y el windsurf; mientras que en las mujeres es el método pilates la actividad practicada.

Sesiones semanales de actividad deportiva.

La frecuencia con la que se realizan actividades deportivas es más homogénea entre las mujeres que entre los hombres; entre dos y cuatro sesiones semanales, mientras que los hombres practican deporte entre uno y tres días semanales.

Término medio de duración de sesión deportiva.

El término medio de duración de sesión deportiva entra en las recomendaciones que hacen los expertos en salud, puesto que es superior a la media hora, ya que la mayoría de los hombres y mujeres realizan sesiones deportivas de alrededor de una hora de duración.

Conclusión.

Durante la elaboración de este proyecto he observado que la mayoría de los percusionistas desconocen su principal herramienta de trabajo, su propio cuerpo y muy pocos de ellos ponen remedios para cuidarlo. Es curioso encontrarse a personas que pase tantas horas utilizando su propio cuerpo sin prestarle la debida atención.El percusionista antes de tocar, debería pensar más en el tipo de movimientos que va a realizar y en su propio cuerpo. De esta forma sufriría menos patologías y a la larga el proceso de la actividad musical sería más cómodo.Aunque la medicina ha avanzado mucho los especialistas reconocen que aun no están preparados ni conocen en profundidad nuestras patologías.

Lo que si he extraído de este proyecto es el creciente interés que entre el colectivo médico está latente hacia las patologías del percusionista, lo que en unos años podría ayudarnos muchísimo. En este trabajo de investigación he tratado patologías físicas pero ha descartado patologías sensoriales y lo que repercute sobre ellas. Me siento halagado por el elevado número de percusionistas profesionales que estuvieron dispuestos a colaborar en este proyecto y actualmente están sembradas en España varias tesis sobre los percusionistas.

Creo que en los estudios oficiales del Conservatorio debería incluirse la asignatura de “Educación Para la Salud”. Aunque actualmente se imparten clases de técnica y expresión corporal se nos enseña a vivenciar nuestro cuerpo pero creo que este recurso es insuficiente y debería coexistir con otra asignatura que desarrollara la importancia de cuidar el cuerpo y cómo enfrentarse a las diferentes patologías que la actividad musical pudieran surgir. Es importante que los percusionistas realicen algún tipo de actividad deportiva, puesto que he observado los beneficios que dicha actividad suponen para el buen desarrollo de la actividad musical, tanto a nivel psíquico como físico.Creo que el cuerpo humano carece de predisposición natural a sufrir las patologías que hemos desarrollado en este Proyecto.

Si conociéramos y mantuviéramos una correcta higiene postural, una vida sana (alimentación y ejercicio físico) así como una correcta técnica instrumental, los percusionistas no tendríamos porqué desarrollar dichas patologías.Además de la importancia de la existencia de médicos especialistas en músicos, también consideramos importante el hecho de que sean los propios músicos quienes deben conocer algo de Medicina por el bien de su propia trayectoria musical.Si los percusionistas conociéramos los problemas que pueden surgir, podremos por lo tanto evitar la evolución e incluso la aparición de determinadas patologías, por otro lado tan frecuentes en el mundo musical.

El conocimiento de las enfermedades padecidas por grandes figuras de la música y que acabaron con sus vidas, nos acerca más, al tiempo que nos ayuda a comprender su personalidad y la evolución de su obra, tantas veces condicionada por el estado de salud. Seguro que la enfermedad tuberculosa que acabó con Chopin influyó en sus Preludios, obras llevadas a cabo en la isla de Mallorca en donde buscaba refugio y un ambiente propicio para su curación. O qué podríamos decir del Réquiem de Mozart que brota en pleno delirio de la insuficiencia renal. O de la sordera de Beethoven. El desmesurado interés de Schuman en mejorar su técnica le hacía llevar en sus viajes una especie de teclado portátil con el que practicaba sin parar. Un certificado médico militar del año 1841-1842, sentenciaba: parálisis del dedo medio y anular de la mano derecha.

El percusionista, como cualquier otro trabajador, se encontrará con condiciones económicas más ventajosas, si la enfermedad que provoca su baja laboral transitoria o permanente es de origen profesional. La cuestión fundamental es que ni el médico y el mismo instrumentista ignoren este origen y que la Administración reconozca el hecho de la enfermedad profesional del músico como tal. En este sentido, ha habido estudios que reflejan la mayor incidencia de determinadas afecciones entre el colectivo músico respecto a la población general.

El perfeccionismo en la interpretación musical puede cobrar tributo con la moneda de la salud. Sería injusto entrar de lleno en esta cuestión ya que la labor musical es un placer que ha acompañado a las sociedades como banda sonora a lo largo de la vida y potencia muchas vivencias.Finalmente, diremos que un buen profesor puede hacer más que un buen médico, por lo que considero la prevención de estas patologías un pilar fundamental.

Como decía Jean Baptiste Lully ni la música ni el instrumento son peligrosos, pero pueden llegar a serlo según cómo se utilicen.

"La reeducación de los movimientos musculares"

(por Daniel Zimbaldo, publicado en Doce Notas - abril/mayo 2000)
Desde hace ya bastantes años los problemas músculo esqueléticos de los músicos se han ido convirtiendo cada vez más en tema de interés para traumatólogos, reumatólogos, kinesiólogos, fisioterapeutas, docentes de música e investigadores de Europa y Estados Unidos.Conocido en la antigüedad como "Enfermedad de los Escribas", el síndrome de sobreesfuerzo o LTA (lesiones por traumas acumulativos) es un conjunto de lesiones en los músculos (y/o tendones, y/o nervios) de los miembros superiores ocasionadas por una utilización incorrecta de los mismos que implica dolor, fatiga muscular, baja de rendimiento profesional e impotencia funcional temporal y que, según los casos, puede llegar a convertirse en un síndrome doloroso crónico.

Ejemplos célebres en la historia de la música europea está llena de ejemplos, siendo célebres los casos de Telemann con su tendinitis en la mano izquierda, o de Schumann con el famoso problema del cuarto dedo que lo llevó a utilizar un cordón colgado del techo para conseguir resolver un problema de falta de coordinación motora.

Afortunadamente el nivel de conciencia de los problemas físicos entre los intérpretes ha crecido considerablemente en los últimos años, y en la actualidad los músicos solicitan ayuda dentro de la primera semana o incluso en el mismo día en que aparecen los síntomas.

El creciente aumento de consultas médicas por parte de este colectivo posibilitó en 1991 la creación de una nueva rama de la medicina llama da “Medicina para las Artes Interpretativas” dedicada al abordaje y tratamiento de estas disfunciones.Contracturas con distintas localizaciones, tendinitis, lordosis y cifosis de origen postural, cervicalgias, compresiones de nervios y disfunciones del tono muscular son algunas de las dolencias frecuentes en instrumentistas de todas las edades que pueden surgir en diferentes momentos de su carrera musical.

En el marco de la International Conference of Symphony and Opera Musicians (USA) de 1986, se presentó un estudio realizado entre 2.212 instrumentistas de diferentes secciones de 48 orquestas en donde el 76 % de los músicos declaraba haber tenido por lo menos un problema médico serio suficiente como para afectar a su rendimiento profesional.Mejor la prevenciónSe dice sobre las causas del síndrome de sobreesfuerzo que los traumas producidos por el elevado número de repeticiones como así también por factores de tipo biomecánico, psicofísico o social, se acumulan durante un cierto período de tiempo produciendo el dolor.Entre los factores que pueden desencadenar este síndrome podemos citar:1- la falta de preparación muscular.2- los problemas de técnica.3- el aumento brusco del tiempo y/o de la intensidad de estudio.4- los cambios de técnica.5- los factores psicosomáticos (falta de concentración, ansiedad, etc.)6- otros factores tales como: problemas posturales, tamaño del instrumento, cambio de instrumento, característica individual de conformación ósea y muscular, ambiente de competitividad, etc.Espacio a la esperanza Actualmente en España se está realizando un importante trabajo – por el momento sólo con guitarristas – en el Departamento de Ciencias Morfológicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz, que cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (Ministerio de Educación) a través de las Becas Mutis.El objetivo del mismo es desarrollar una estrategia de prevención y tratamiento de las lesiones de los miembros superiores basada en la reeducación de los movimientos musculares siguiendo básicamente tres pasos:
1º) Reposo relativo de los miembros afectados utilizando todos los recursos disponibles para reducir los posibles focos inflamatorios.
2º) Ejercicios de reeducación de los movimientos musculares desarrollados específicamente para músicos sin utilización del instrumento.
3º) Corrección general de posturas, aplicación práctica de los ejercicios de reeducación con el instrumento y adaptación de la técnica a los nuevos patrones de trabajo muscular.En los guitarristas que solamente presentan un dolor poco significativo cuando tocan el instrumento se utilizan ejercicios especiales para desarrollar, fortalecer, producir resistencia, elasticidad y relajación de la musculatura como una estrategia para prevenir futuras lesiones.

Cuando la musculatura no se ejercita correctamente es común el retorno del dolor, por ello es necesario reeducar los movimientos musculares y enseñar a los músculos a hacer los movimientos de manera correcta y natural.En este estudio se observa que no sólo hay una recuperación física progresiva sino que además los músicos perciben una acentuada mejoría en su calidad técnica, debido quizás a la mayor flexibilidad muscular que adquieren y a la conciencia con que aprenden a utilizar cada grupo muscular para la realización de los movimientos.


He aquí una propuesta esperanzadora que no se queda en la “supresión del síntoma”, sino que practica la curación a través de la comprensión, la elaboración y la acción. Solución creativa, excelente pedagogía.

viernes 3 de octubre de 2008

Incidencia y factores de riesgo de dolor cervical en músicos de orquestas españolas


MAPFRE MEDICINA, 2007 · VOL.18 · Nº 1 · 27-35 ORIGINAL

RESUMEN
La complejidad neuromuscular y el alto nivel de maestría que
exige la interpretación musical, hacen que los músicos sean
susceptibles a una amplia variedad de problemas discapacitantes
que pueden influir y repercutir seriamente en su profesión,
hasta el punto que se incluya a los músicos en una profesión
de riesgo para sufrir diversos problemas médicos.

Aproximadamente el 50% sufre en algún momento de su vida trastornos
musculoesqueléticos, habiéndose comunicado entre el
24% y el 38% de los casos con sintomatología cervical. En
este sentido, hemos querido realizar un estudio referido al síndrome
de dolor cervical centrado en músicos profesionales
con experiencia, para analizar la aparición de este síndrome
entre estos músicos y los factores de riesgo más relacionados.
Para ello, realizamos una encuesta que contestaron los miembros
de dos orquestas españolas profesionales. Los resultados
se analizaron posteriormente mediante el método de Rasch,
destacando una elevada incidencia de cervicalgia entre los
músicos, de naturaleza multifactorial, siendo el factor predisponente
el estrés laboral sin que exista una relación clara entre el
instrumento practicado y los años de profesional, así como tampoco
con el sexo o la edad.

P. Navia Álvarez . Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital
Universitario Ramón y Cajal. Ctra. Colmenar Viejo, Km. 9,100.
28034 Madrid. pnavia.hrc@salud.madrid.org
MAPFRE MEDICINA, 2007; 18 (1): 27-35

INTRODUCCIÓN

La columna vertebral es una estructura anatómica
especialmente sobrecargada tanto en el trabajo como
en el descanso. Es, además, la diana a la que apuntan
las afecciones psicosomáticas y donde se expresa, en
forma de contractura muscular, la tensión psíquica.
La complejidad neuromuscular y el alto nivel de
maestría que exige la interpretación musical, hacen
que los músicos sean susceptibles a una amplia
variedad de problemas discapacitantes que pueden
influir y repercutir seriamente en su profesión. Aproximadamente
el 50% de los músicos sufre en algún
momento de su vida trastornos músculo-esqueléticos
Incidencia

(1). A menudo estos problemas son el precio de
muchas horas de práctica, competiciones estresantes
y esfuerzo por la perfección. Influyen las posiciones
incorrectas como son las posturas mantenidas en
sedestación, con tono constante en la musculatura
cérvico-dorsal y la actitud en flexión anterior del tronco

(2). Un gran número de estas patologías, transitorias
en su inicio, pueden hacerse permanentes;
de ello deriva la importancia de su reconocimiento y
tratamiento precoz por el médico especialista

(3).Para la práctica musical es fundamental una buena
técnica, sin olvidar que ésta se debe desarrollar con
el mayor grado de soltura y de distensión posibles,
manteniendo una postura que no sobrecargue innecesariamente
la anatomía. De nada servirá una gran
técnica si el músico se convierte en un paciente en baja
laboral permanente

(4).Recuerdo anatómico-funcional de la columna
cervical en relación con la profesión musical
La columna vertebral, el eje del cuerpo humano del
que están suspendidos los miembros superiores con
que tocan los músicos instrumentistas, está sometida
a un estrés adicional que depende de la posición
al tocar y de la naturaleza del instrumento practicado.
En el plano frontal, la columna es, desde su base
sacra, una estructura vertical y medial que sostiene
el tórax, los hombros y la cabeza. En el plano sagital,
se distinguen tres planos diferentes. La parte inferior,
la columna lumbar, es un segmento relativamente
móvil que permite la flexión, extensión e inclinación
lateral del tronco con respecto a la pelvis. Por encima
del segmento lumbar, se encuentra la columna
dorsal, con una movilidad pobre debido a la presencia
del semirrígido tórax. Por último y sobre el segmento
dorsal, está la columna cervical, la más
delgada y flexible zona de las tres, que soporta la
cabeza y permite su orientación en relación con el
tronco.

La columna cervical tiene una curvatura cóncava
antero-posterior, como la columna lumbar. Posee
extensas amplitudes en flexo-extensión, inclinación
lateral y rotación axial, gracias a la orientación de los
procesos articulares y de sus mecanismos, especialmente
en las articulaciones occipito-atlantoideas y
atlanto-axoideas.

El cuello tiene numerosos y muy importantes músculos
cuyo principal papel es el de mover la cabeza,
la columna cervical y el hueso hioides. Estos músculos
se encuentran simétricamente a derecha e izquierda
de la columna, unos a los lados y los otros en el plano
anterior o en el posterior. Los que se hallan situados
por detrás de la columna constituyen los músculos de
la nuca y los restantes, que se desarrollan a los
lados y por delante de la columna, forman los músculos
del cuello propiamente dichos. En la región lateral
del cuello se incluyen el Esternocleidomastoideo,
los Escalenos anterior y posterior y el Recto lateral
de la cabeza; en la región prevertebral el Recto anterior
mayor de la cabeza, el Recto anterior menor de
la cabeza y el Largo del cuello; y en la región del
hueso hioides, los músculos infrahioideos (Esternocleidohioideo,
Omohioideo, Esternotiroideo y
Tirohioideo) y los músculos suprahioideos (Digástrico,
Estilohioideo, Milohioideo y Geniohioideo).

Según la naturaleza del instrumento tocado, la
actitud de la columna es diferente. Los instrumentos
musicales pueden ser tocados tanto de pie como
sentado, distinguiéndose tres categorías:

w Los tocados en posición simétrica.
w Los tocados en posición asimétrica.
w Los tocados mientras se anda (bandas y orquestas
militares).

Los músicos que tocan en una posición simétrica de
pie son, por ejemplo, los percusionistas y xilofonistas.
Su tronco tiene una inclinación lateral no permanente
y el peso del cuerpo está repartido en los dos
pies. Tienen tendencia a padecer lumbago y lumbociática.
Algunos músicos que tocan instrumentos de
viento, como el clarinete o el saxo, permanecen en
una flexión de la espina cervical que puede causar
dolor cervical.

Los músicos que tocan en una posición simétrica
sentados frente a sus teclados, pueden adoptar
numerosas posiciones en el plano sagital. También
muchos músicos tocan sentados en orquestas y
pequeños grupos de cámara y tienen a menudo problemas
con la flexión de la cabeza y el cuello.

Los músicos que tocan de pie en una posición
asimétrica, como los violinistas solistas, con la cabeza
inclinada sobre el hombro izquierdo para sostener
el violín entre la clavícula izquierda y la mandíbula,
generan una curvatura de la columna cervical con
concavidad hacia la izquierda asociada con rotación
al lado izquierdo.
En este grupo incluimos también al director de orquesta, que es el más atlético de los
músicos, pero que a menudo padece problemas de
hombros y cervicales.

Los músicos que tocan sentados en una posición
asimétrica, como violinistas de orquesta, chelistas y
guitarristas, tienen el hombro derecho elevado y el
izquierdo distendido.

El principal problema del músico que interpreta
mientras está andando es el peso del instrumento, que
causa a menudo problemas en la columna lumbar y
cervical.

JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS
DEL ESTUDIO

El dolor cervical es un problema tan antiguo que
algunas de las técnicas de masaje de la columna ya
fueron descritas por Hipócrates y Galeno, considerándose
en la actualidad que, en Europa y Norteamérica,
en el curso del año, un tercio de la
población adulta (1) sufre esta experiencia siendo clínicamente
relevante en un 13%, de los cuales el
50% de ellos presenta alguna limitación por este
motivo (5).

La prevalencia del dolor es prácticamente igual para
los adultos (6, 7, 8, 9) que para los adolescentes,
habiéndose encontrado en éstos síntomas recurrentes
en el 20% de las mujeres y el 10% de los varones,
mientras que ocasionalmente lo presentan el 50% de
la población general de jóvenes adolescentes.
Igualmente es más frecuente en mujeres y aumenta
con la edad (10,11), habiéndose comunicado su relación
con estados patológicos debilitantes, traumatismos
previos y estrés psicológico, así como la
ocupación profesional. En este sentido, un trabajo (12)
ha confirmado la importancia de los factores psicosomáticos
y psicológicos en la presentación y el curso
de los síntomas relacionados con el dolor cervical.

De cualquier forma, el hecho de que puedan estar
implicados un gran número de factores ha significado
una dificultad añadida en el análisis del problema,
habiéndose planteado estrategias que permitan un
diagnóstico correcto del mismo (13), lo que refleja el
interés que, desde el punto de vista epidemiológico y
sociolaboral, representa el síndrome de dolor cervical.
En el terreno de la profesión musical, en los últimos
años ha habido un reconocimiento en numerosos
estudios de la existencia de problemas propios de la
profesión, gracias al desarrollo incipiente de la Medicina
de las Artes, que considera necesario el conocimiento
de las patologías propias de estas profesiones
así como su tratamiento especializado en un ambiente
que, como hemos comentado con anterioridad,
incluya a los músicos en una profesión de ries-go
para sufrir diversos problemas médicos (14, 15, 16, 17).
Se han comunicado varios trabajos en los que la sintomatología
cervical se manifiesta entre el 24% y el
38% de los casos (18,19,20).

En un estudio sobre 226 instrumentistas, se encontraron un 3% que sufriría una radiculopatía diagnosticada por EMG (21),
aunque ha sido puesta de manifiesto (22) la necesidad
de seguir realizando estudios ya que aún no se
conocen muchos aspectos de estas patologías debido
a que el grado de concienciación es todavía deficiente,
no sólo por los profesionales sino por los
médicos y las instituciones asistenciales.
En este sentido, pensamos que sería interesante
la realización de un estudio referido
al síndrome de dolor cervical centrado en músicos
profesionales con experiencia, a los que se debía
informar previamente para que tuvieran clara conciencia
del problema y que, por tanto, sus respuestas
tuvieran un alto grado de fiabilidad.

MATERIAL Y MÉTODO

Hemos efectuado el trabajo gracias a la colaboración
de dos orquestas profesionales y, aunque
éramos conscientes de la dificultad que entrañaba esta
elección (dificultades de ensayos, temporada musical,
etc.), consideramos que los resultados pueden ser
tenidos en cuenta como una muestra perfectamente
extrapolable a otras formaciones musicales de las mismas
características.

Con estas premisas, se ha elaborado el estudio
considerando que puede servir de base en el conocimiento
de una realidad, que permita actuar tanto
en el terreno de la prevención como del tratamiento
de esta patología.
Se realizó un test de 23 preguntas (Anexo 1) que se
distribuyó a los componentes de dos orquestas
nacionales profesionales, con un diseño que permitía
desglosar los resultados en tres partes: la primera,
las preguntas destinadas a la identificación,
tiempo y tipo de práctica musical; una serie de preguntas
dirigidas a la percepción, reconocimiento y
tratamiento del síndrome cervical; y, por último,
las relacionadas con la prevención de riesgos ocupacionales.

En el test se pregunta a los músicos su opinión sobre
los factores relacionados con el síndrome cervical. Los
resultados se analizaron posteriormente mediante el
método de Rasch.

Con objeto de encontrar un referente común en
torno a la cervicalgia y los factores de riesgo, se han
seleccionado del test los ítems: preocupación económica,
grado de insatisfacción laboral, lugar de trabajo inadecuado,
estrés laboral, problemas técnico-musicales,
cervicalgia en el último año, cervicalgia en la
última semana, pérdida de sensibilidad o fuerza y hormigueos
en miembros superiores.

Cada uno de ellos se han evaluado transformando la respuesta sí o nó en 0 y 1. Cada uno de los 49 encuestados se han identificado
con la edad (Ed), sexo (V/M), instrumento, años de
práctica del instrumento (Añ), años de profesional
(Prof) y número de veces que carga el instrumento al día
(Car). Transformado los datos y dispuestos en forma de
matriz se le ha aplicado la formulacióm de Rasch utilizando
el programa informático Winsteps (23), obteniéndose
una medida conjunta donde los ítems
discriminan o clasifican a los músicos y viceversa.

El resultado nos proporciona un orden jerárquico de los
ítems según su medida, o lo que es lo mismo, aquellos
más frecuentemente endosados por los músicos. De
igual forma se facilita un orden de medida de los músicos
encuestados. Estas tablas nos permiten establecer
comparaciones tanto entre los ítems como de los
músicos en termino del referente común seleccionado.

RESULTADOS

Se validaron 48 encuestas con los siguientes resultados:
En primer lugar, la edad media de los músicos
encuestados es de 32,7 años, con un tiempo medio de
práctica del instrumento de 22,2 años de los cuales
11,6 años de media eran de ejercicio profesional. Los
instrumentos practicados son en 28 casos cuerda frotada
(16 violín, 2 viola, 7 cello y 3 contrabajo), 1
piano, 3 de percusión y 16 instrumentos de viento (4
oboe, 3 fagot, 3 trompa, 2 trompeta, 2 trombón y 2
clarinete).

En relación con la patología cervical, un 68,7% de
los encuestados refiere haber padecido en alguna ocasión
dolor cervical, un 62,5% de cervicalgia en el último
año (en concreto, un 84,5% de los anteriores) y
hasta un 27,1% refiere haber sufrido cervicalgia
en la semana previa a la realización de la encuesta.
30

En cuanto a otros síntomas relacionados con el síndrome
cervical, un 43,7% de los encuestados refiere
haber tenido hormigueos en miembros superiores
y hasta un 39,6% ha referido en alguna ocasión
pérdida de sensibilidad o fuerza en dichos miembros.
Poco más de la mitad, un 57,6%, de los músicos
con síntomas relacionados con patología cervical
siguieron tratamiento, en su mayoría terapias combinadas
que incluían principalmente rehabilitación
(52,6%), fármacos (42,1%) y reposo (47,3%) prescritos
por un médico. Un 21% reconoce haberse
automedicado y un 26,3% optó por medicinas alternativas.
Tras los tratamientos realizados, un 84,2% reconoció
mejorar pero un 73,7% ha padecido recidivas
del mismo.

La percepción subjetiva personal gradúa el síndrome
cervical en la mayoría de los casos, desde un
67,5%, como un problema leve, un 22,5% piensa
que es moderado y hasta un 10% lo percibe como un
problema grave.
Durante el periodo que padecieron cervicalgia,
un 9,1% dejó totalmente de practicar el instrumento,
un 36,4% practicó menos de lo habitual y un
45,4% tocó, o tuvo que tocar, el mismo número
de horas que habitualmente. No contestaron a la pregunta
un 9,1% de los músicos.

La mayoría de los músicos encuestados relacionan
el síndrome cervical padecido con diversos factores
combinados. Un 70,5% piensa que el estrés laboral
influye en el padecimiento de esta patología y un 50%
lo relaciona también con problemas técnico-musicales.
Un 19% piensa que un lugar de trabajo poco
adecuado influye en el problema y tan solo un 3,5%
lo relaciona con un alto grado de preocupación
económica.

En la serie de preguntas acerca de los factores
relacionados con la prevención de riesgos ocupacionales,
un 43,7% de los encuestados refiere haber
padecido alguna enfermedad, que no simple problema,
relacionado con la práctica musical. El 100%
de ellos padeció síntomas que afectaran a la práctica
del instrumento y también el 100% consultó en
alguna ocasión a un médico por ello.
En cuanto a la práctica de ejercicio físico por los músicos,
tan sólo el 31,3% de ellos realiza ejercicio al
menos 2 veces por semana. Un 10,4% lo realiza 1 vez
a la semana, un 6,2% 1 ó 2 veces al mes y la mayoría,
un 52,1%, tan solo lo hace ocasionalmente.

ANEXO 1. Encuesta
1. Edad:
2. Sexo: n Mujer n Varón
3. ¿Qué instrumento toca?
4. ¿Desde hace cuántos años?
5. ¿Y de manera profesional?
6. ¿Ha padecido alguna enfermedad que haya relacionado con la práctica musical?
7. Si la respuesta anterior ha sido afirmativa, ¿los síntomas que ha padecido han afectado a su práctica musical?
8. ¿Ha consultado en alguna ocasión a un médico por ello?
9. ¿Realiza ejercicio físico?
a. Dos veces o más a la semana
b. Una vez a la semana
c. Una o dos veces al mes
d. Ocasionalmente
10. ¿Ha padecido dolor en el cuello en alguna ocasión?
11. ¿Ha padecido dolor de cuello en el último año?
12. ¿Ha padecido dolor de cuello en la última semana?
13. ¿Ha padecido hormigueos en miembros superiores en alguna ocasión?
14. ¿Ha tenido alguna vez pérdida de sensibilidad o fuerza en miembros superiores?
15. ¿Ha seguido algún tipo de tratamiento para problemas cervicales?
a. ¿Pautado por un médico?
a.1. Rehabilitación
a.2. Fármacos
a.3. Reposo
b. ¿Automedicándose?
c. ¿Con medicinas alternativas?
d. ¿Otro?
16. ¿Ha mejorado el dolor cervical con los tratamientos seguidos?
17. ¿Ha vuelto a padecer dolor cervical pasado un tiempo?
18. Desde su punto de vista, considera el nivel de gravedad de su problema cervical:
n Leve
n Moderado
n Grave
19. ¿Relaciona el dolor cervical con alguno de estos factores?
a. Estrés laboral
b. Deficiente lugar de trabajo
c. Problemas técnico-musicales
d. Preocupación económica
e. Insatisfacción laboral
20. Durante el periodo en el que padeció dolor cervical, practicó el instrumento:
El mismo número de horas
Practicó menos horas de lo habitual
No practicó nada
21. ¿Cuántas veces al día tiene que cargar con el instrumento?
22. ¿Cree que tiene un grado suficiente de conocimientos sobre prevención de riesgos ocupacionales?
23. ¿Cree en la necesidad de la existencia de profesionales sanitarios especializados en patologías derivadas de la interpretación
musical?

Los músicos encuestados tienen que cargar con el instrumento
una media de 3,5 veces al día. Sólo el 29,2%
de ellos cree tener un grado suficiente de conocimientos
sobre prevención de riesgos ocupacionales y
un 98% cree en la necesidad de la existencia de profesionales
sanitarios con conocimientos específicos
en patologías derivadas de la práctica musical.
En el análisis mediante el modelo de Rasch (24, 25,
26, 27), entre los factores más destacados del síndrome
cervical por los propios músicos (Anexo 2,
Tabla 1), el más frecuentemente señalado es la cervicalgia
en el último año, que es por tanto el síntoma
más predominante, por encima de los hormigueos y
de la pérdida de sensibilidad o fuerza. El síntoma
menos frecuente es el dolor cervical en la última
semana.

Es muy destacable la posición que ocupa el estrés
laboral, que los músicos sitúan, al relacionarlo con
el síndrome cervical, en el segundo lugar tras el
dolor cervical en el último año. En cambio, encuentran
menor relación con un lugar de trabajo inadecuado
y con el grado de insatisfacción laboral. Se
puede considerar despreciable la relación encontrada
con la preocupación económica.

En cuanto a la relación de estos factores con el instrumento
practicado (Anexo 2, Tabla 2), ya sea de
cuerda, viento o percusión, no existe una relación clara
con ninguno de ellos, como tampoco la hay con los
32
años de práctica total o de manera profesional. Así,
entre los músicos con más factores relacionados con
el síndrome cervical encontramos tanto instrumentistas
de cuerda, como de viento o percusión, que llevan
practicando entre 17 y 32 años, y entre 7 y 20 de forma
profesional; entre los músicos con menores problemas
cervicales encontramos perfiles muy similares. Tampoco
un mayor número de veces de carga del instrumento
al día se relaciona con más cervicalgia.
Otro tanto podríamos decir de la edad o el sexo,
que tampoco son factores determinantes en el padecimiento
de síndrome cervical según nuestro estudio.

DISCUSIÓN

En los resultados previos del estudio destaca la elevada
prevalencia, mayor que en la población general
(28, 29), de dolor cervical en los músicos
profesionales encuestados, así como de los síntomas
asociados al síndrome cervical.
Este hallazgo especialmente alto (68,7%) nos
parece que podía estar justificado por el grado de sensibilización
que los profesionales tienen hacia este tipo
de temas, asumiendo como algo incluido dentro de
su práctica ordinaria, ya que aunque más del 30%
percibieron su problema cervical como moderado o
grave, casi la mitad de ellos siguieron practicando el
instrumento como habitualmente.

Llama la atención que, a pesar de existir un reconocimiento
claro del problema, poco más de la
mitad (57%) acudieron al médico, confirmándose la
creencia general de la gran facilidad que tienen los
músicos para automedicarse o buscar medicinas
alternativas como se demuestra en los datos del
estudio. Desde nuestro punto de vista, este hecho nos
permite considerar que el tipo de pacientes que
requieren la atención médica especializada, son los
más graves, posiblemente cuando han soportado
durante más tiempo los síntomas (15), y que los
resultados de las terapias que se prescribieron (rehabilitación,
fármacos y reposo) no consiguieron los
resultados esperados, ya que aunque la mayoría
sintió mejoría (84%), el síndrome cervical casi siempre
recidivó. Resulta a pesar de ello llamativo que,
durante el tiempo que padecieron los síntomas, sólo
el 9% de ellos dejó de practicar el instrumento.
La mayoría de los músicos relacionan el síndrome
cervical que padecen con la combinación de ciertos
factores, ya que a las dificultades técnico- musicales
(50%) y la «especial» postura mantenida, no debe
sorprendernos que el estrés (70,5%) sea la causa de
referencia más tenida en cuenta y también la más destacada
tras la cervicalgia en el último año, por el análisis
de Rasch.

Es fácil entender que sea el pago a muchas horas de práctica, ensayos, competiciones y actuaciones en el que el nivel de angustia y el estrés
son una constante (14), coincidiendo este resultado
con otros trabajos (12) que también señalan la
importante relación existente entre el síndrome cervical
y factores psicológicos y psicosomáticos.
Creemos en líneas generales, al ser considerada la
profesión musical como de gran exigencia física,
incluso en relación con el transporte de sus instrumentos,
que contrasta el poco interés que suscita el
mantenimiento de la forma física ya que sólo el
31% de ellos realiza ejercicios regulares al menos 2
veces en semana.

Otro tanto puede decirse en una materia tan
importante como la prevención de riesgos ocupacionales,
ya que sólo el 29% de ellos reconoce tener
suficientes conocimientos, mientras que la mayoría
(98%) manifiesta la deficiente atención sanitaria
achacable al desconocimiento médico de las patologías
propias de la actividad musical (1).
Así, podemos decir que los músicos estudiados
padecen con frecuencia problemas derivados de la
práctica musical, con una alta prevalencia de cervicalgia crónica, y que relacionan especialmente sus
problemas con el alto grado de estrés laboral que
están sometidos. Esto se aleja mucho de la imagen idílica,
tranquila y placentera, que el público general
tiene de la profesión musical.

CONCLUSIONES

Por todo lo expuesto y tras el análisis de los resultados
obtenidos, podemos destacar las siguientes conclusiones:

1. Existe una prevalencia elevada de síndrome cervical
en los músicos profesionales, especialmente
del dolor cervical en el último año que es el síntoma
más destacado por los propios músicos,
así como del cortejo sintomático que lo acompaña,
hormigueos, pérdida de sensibilidad o fuerza
en miembros superiores; el síntoma menos frecuente
es el dolor cervical en la última semana.
2. Los músicos creen que su problema cervical tiene
una naturaleza multifactorial, destacando ellos
mismos entre sus causas un alto grado de estrés
laboral, seguido de los problemas técnico-musicales.
En cambio, los mismos músicos no creen destacable
la relación entre el dolor cervical y un
lugar de trabajo inadecuado o un grado de insatisfacción
laboral, y mucho menos con un alto
nivel de preocupación económica.
3. No existe una relación clara entre el síndrome cervical
y la edad o el sexo, como tampoco la hay con
los años de práctica musical o de profesión.
4. El tipo de instrumento practicado, de cuerda,
viento o percusión, no es un factor determinante
en el padecimiento de síndrome cervical, como
tampoco lo es el número de veces de carga del instrumento
al día.
5. La mayoría de los músicos buscan la ayuda de un
médico y, aunque los tratamientos les mejoran, tienen
a menudo recidivas. Esto hace que recurran a
terapias alternativas y que crean en la necesidad de
que los profesionales sanitarios tengan mayores
conocimientos en patologías derivadas de la práctica
musical.
6. A pesar de la importante exigencia física de la
práctica musical, pocos músicos realizan ejercicio
físico y una elevada proporción de ellos no
tiene conocimientos sobre prevención de riesgos
laborales.